domingo, 19 de febrero de 2012

Pagan justos por pecadores



La reforma laboral emprendida por el Gobierno popular es una medida muy negativa para los intereses y expectativas de los trabajadores de este país.

El principal objetivo de esta reforma es contribuir a que no se siga destruyendo más tejido empresarial por la vía más sencilla; facilitar a los empresarios y emprendedores mano de obra más barata y menos protegida por la ley y por las molestas interferencias de los sindicatos y de la negociación colectiva.
Al mismo tiempo, se ha concentrado la atención informativa en los aparatos sindicales mayoritarios, demonizándolos y sometiéndoles al mayor estrés posible para debilitar su posición política y social. La figura del sindicalista está siendo escaneada con fiereza desde todos los ámbitos del observatorio nacional para desacreditarla y ridiculizarla, a modo de criatura parasitaria decimonónica y obsoleta en una sociedad moderna que necesita reglas modernas para salir de la Gran Recesión.

domingo, 5 de febrero de 2012

Carambola a tres bandas



El nuevo gobierno de Rajoy ha entrado con fuerza en el ruedo nacional con un incesante anuncio de reformas. También en educación. 

El ministro Wert compareció la semana pasada en la Comisión de Educación del Congreso para exponer los planes que quiere desarrollar en los próximos meses. 
En su intervención dejó clara su intención de mejorar los resultados de un sistema mediocre caracterizado por una dotación de recursos económicos por encima de la media de la OCDE y con cifras de abandono temprano y de fracaso escolar muy por encima de esta misma media. El objetivo político del MEC se resume en que algo hay que hacer y sin demora. Lo más fácil ha sido comunicar ese qué hacer. Lo más complicado viene ahora, y consiste en explicar a la comunidad educativa cómo lo va a hacer.